"¿Queremos o no ser considerados un país donde existe la moda?"

"¿Cómo se puede mantener el talento en un mundo voraz? ¿Cómo no tentarse frente a las luces y apariciones?"

"Sólo depende de los que somos entusiastas de la moda que no se pierda la originalidad y la libertad de imponer tendencias."

"Una confección más enérgica y visualmente atractiva también puede ser un signo de distinción si se aplica en la justa medida."

"¿En qué momento esto deja de ser un hobby? ¿Cómo instalar una plataforma que permita construir una vida de blogger?"

Mercedes-Benz Fashion Weeks

5/01/2012/ 8:30 am

La Arremetida Napoleónica de las Pasarelas

Por estos días, la polémica del cambio de nombre de la Pasarela Cibeles a Mercedes-Benz Fashion Week Madrid está enlutando al mundo de la moda española, y poniendo sobre la palestra la discusión sobre cómo Mercedes-Benz está acaparando importantes escenarios de la moda. La estrategia que el fabricante alemán de autos de lujo ha estado implementando para abarcar otras áreas, ha puesto en el ojo del huracán a ciudades como Nueva York, Miami, Tokio, Sydney, Ciudad de México, Estocolmo, Moscú, Kiev, Beijing y Berlin. Y es que se comenta que si la Gran Manzana ha cedido involuntariamente su cetro de “capital mundial de la moda” a Londres, es porque al dejar que las semanas de la moda se conviertan en un imperio per se, se acusa una pérdida de identidad y discurso.

¿Cómo combatir un posible monopolio de moda por parte de Mercedes-Benz? Pareciera no haber receta. Simplemente hay que apostar por una economía de país estable, en donde la dominación de empresas extranjeras sea algo -si bien imposible de evitar- lo más demorable posible. Pero, desde el punto de vista de este gigante empresarial, asociarse al mundo de la moda puede ser una buena forma de sacarse del camino a importantes competidores como Aston Martin, Audi, Maserati, Rolls Royce, etc, y así recuperar el sitial que alguna vez tuvo como referente patentado del lujo.

Sólo depende de los que somos entusiastas de la moda que no se pierda la originalidad y la libertad de imponer tendencias. Podría ser -por decir menos- trágico si finalmente fuera Mercedes-Benz quien salomónicamente marcara las pautas y personajes a seguir. Próximamente, la marca de autos se apropiará de la pasarela más importante de la ciudad de Jeddah, consiguiendo así entrar en el poderosísimo mercado del Medio Oriente. No obstante, es la crisis global la que debiera obligar a las grandes capitales y ciudades a reinventarse y cambiar los paradigmas. Dudo que ciudades tan históricamente vanguardistas como Nueva York y Tokio sean incapaces de engendrar constructivamente una contracultura. Por el futuro de la moda, espero que así sea.

The Napoleonic Onslaught of Runways

On this days, the whole fuss of Madrid’s Pasarela Cibeles turning into Mercedes-Benz Fashion Week Madrid has dressed the Spaniard fashion scene in mourning hues, by the encouraging to discuss the way in which Mercedes-Benz has been taking over representative fashion spots. The strategy of this german carmaker to penetrate other business areas has thrown important cities into the spotlight, such as New York, Miami, Tokyo, Sydney, Mexico City, Stockholm, Moscow, Kiev, Beijing and Berlin. This is the main reason for which the Big Apple has handed -unintentionally- to overseas London the title of the “fashion capital of the world”, by allowing fashion weeks around the world to become per se an empire, a thing that causes an evident loss of identity and philosophy.

How can we act against a possible fashion monopoly by Mercedes-Benz? There doesn’t seem to be any formula. We just have to hold on hope for a stable economy, in which the control of foreign corporations -if not unavoidable- can be as well a delayed process. But, from this gigantic german’s point of view, to be associated with the world of fashion could be a proper way to keep competitors like Aston Martin, Audi, Maserati, Rolls Royce, etc., out of the way, and therefore, make it easier to gain back the chair is which they were once as a trademark referent of luxury.

It’s really up to us -fashion enthusiasts- to keep the industry with all its originality and freedom of trendsetting. It could be -so to say- tragic if at the end Mercedes-Benz was the one to harshly set the guidelines of what and who to embrace. Soon, the carmaker will land into the Jeddah’s fashion scene, in order to get inside the Middle East’s powerful market. However, is the global crisis the one that should force a reinvention of great cities and capitals. I don’t think that historical cities of constant change like New York and Tokyo are unable to come up with positive countercultures. For fashion’s sake, I really hope so.

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¿Qué opinas tú?

50+ dice:

Interesante esta reflexión meta-moda. Desde los medios existe la opción de no nombrar la marca, como pasa con “Arena Santiago”

no había leído sobre el cambio de nombre; pero si que estaba complicada la próxima edición de cibeles; debido a que muchos diseñadores no se presentarían debido a la crisis…no me gusta el cambio de nombre, seria perder total identidad de la moda española…

Maria José dice:

Por el bien de la moda, yo también espero que esa pérdida de discurso e identidad no llegue a Cibeles! Conozco bien y en persona esa pasarela, y aunque claramente hay necesidades estratégicas detrás de esa movida, ojalá no vea afectada sus mejores virtudes.
En cuanto a NY, más que vanguardista, creo que es conservadora frente a Londres, aunque todos sabemos que allí reina la elite fashion, y por ende, la credibilidad y el éxito en la moda de quien sea dependen en gran medida de la bendición oficial de Anna Wintour, los poderosos mega-compradores, y hasta del antojo de estrellas de la cultura pop americana, por ej.
Como siempre amigo, disfruto enormemente leer tus reflexiones y espero ansiosa que algún día podamos reunirnos a conversar largo de nuestra pasión.
Un beso grande desde Argentina,
Maria José
http://nuarbarcat.blogspot.com/